Amar hasta morir

Morir por amor, ¿realidad o ficción?

Romeo y Julieta en su balcón. Sonia Ruz: "Psicologia y mente".

Morir por amor es un tema que muchas veces escuchamos en canciones, series y libros, pero en
la vida real no va así: es solo drama porque queda bien.

Entendemos que cuando te gusta alguien te lo tomas muy en serio y te afecta un montón todo lo
que pasa. Pero de ahí a creer que tu vida depende de otra persona no nos parece suficientemente
importante como para morir. Además, hoy en día, la mayoría de relaciones no van muy lejos, ya
sea porque se cometen infidelidades, por poco interés, o simplemente la gente está con su pareja
por estar, solo por decir que tienen novio/a…

Lo de “si no estoy con él/ella, me muero” es una frase que se dice sin pensar y puede hacer daño,
porque hace creer que el amor tiene que ser así de dependiente, como que sin él o ella no puedes
vivir, cuando no es verdad. La mayoría de relaciones, incluso las que empiezan muy bien, pasan
por fases, se acaban o cambian, y no por eso la vida se acaba.

Por ejemplo, en la literatura, historias como la de Romeo y Julieta muestran que cuanto más
imposible es un amor, más bonito parece. Pero si lo piensas un momento no tiene ningún sentido
acabar mal solo porque no te dejan o no puedes estar con alguien. En la vida real no debes
depender de una relación, y mucho menos hasta un punto tan extremo como para quitarte la vida.

Además, parece que si una relación no es intensa y llena de líos, entonces no es de verdad, o eso
es lo que se demuestra en las películas. Pues no, lo normal es que estés bien con la otra persona. No hace falta pasarlo mal para demostrar nada.

En conclusión, morir por amor es exagerado y es una tema frecuente en las películas, las
series o los libros, pero en la vida real no. En la vida real nadie debería poner su vida en juego por
una relación. Si estar con alguien te hace daño, lo mejor es acabar con esa relación.